ACOHOL
La sobredosis por el consumo de grandes cantidades de alcohol puede causar la muerte. Esta intoxicación se manifiesta con la disminución de las funciones vitales, principalmente, la respiración y la frecuencia cardiaca. Además, una persona que se encuentra altamente intoxicada por alcohol es propensa a sufrir accidentes o ejercer violencia grave.
¿Qué es alcohol?
El alcohol es una droga que tiene la capacidad de producir sedación. Los efectos de su consumo inician de forma leve, con desinhibición y euforia. El aumento en la cantidad ingerida provoca mareo, descoordinación, vómito, desequilibrio, dificultad para hablar y confusión. Una ingesta desmedida puede inducir una depresión grave del sistema nervioso e, incluso, la muerte. Además, beber alcohol causa adicción.
¿Cómo se consume y en qué formas?
El alcohol es la droga legal más consumida en el mundo. Se estima que existen 2,400 millones de personas que lo consumen. Las bebidas alcohólicas se ingieren por vía oral y se producen de dos maneras:
• Por fermentación: contienen entre 3 y 15 grados de alcohol. Algunos ejemplos son el vino, la cerveza y el pulque.
• Por destilación: se trata de líquidos conocidos como aguardientes o licores, los cuales contienen porcentajes de alcohol que varían entre los 20 y los 80 grados. Los más conocidos son ron, tequila, mezcal, vodka, whisky y brandy.
Efectos durante su consumo:
Los efectos dependen de la cantidad de alcohol que una persona haya ingerido, a continuación se presenta un breve resumen:
• En bajas cantidades: socialización, desinhibición, disminución de la atención.
• En cantidad media: inestabilidad emocional, se alarga el tiempo de reacción, mareo, desorientación, estado de confusión.
• En altas cantidades: somnolencia, vómito, pérdida del control de esfínteres, descoordinación, adormecimiento del cuerpo.
• Intoxicación grave: estado de inconsciencia, hipotermia, falta de reflejos, coma, posible muerte por paro respiratorio.
Consecuencias irreversibles para la salud:
El alcohol es un factor de riesgo asociado a más de 200 trastornos de salud física y mental, como enfermedades cardiovasculares, problemas del hígado, algunos tipos de cáncer y accidentes con desenlaces fatales (de tránsito o riñas).
Por su parte, el inicio en el consumo de alcohol durante la adolescencia puede estar asociado a trastornos de salud mental, como depresión y ansiedad. De igual forma, el consumo de bebidas alcohólicas por personas jóvenes está vinculado con intentos de suicidio y muerte por esta causa.
El consumo de bebidas alcohólicas puede causar dolores de cabeza y migrañas durante y después de su consumo. Durante la resaca se manifiesta esta consecuencia no deseada. Asimismo, trastornos del sueño pueden aparecer desde la primera vez que se toma y durante el consumo frecuente.
Otras consecuencias son las alteraciones en la atención y concentración para realizar las actividades diarias, laborales o escolares. Así como la dificultad para controlar impulsos, alteraciones del juicio o dificultad en la toma de decisiones, y déficit en el aprendizaje.
Una de las consecuencias negativas más características del consumo excesivo de bebidas alcohólicas es la pérdida de la memoria de corto plazo, es decir, la falta de recuerdos de las situaciones ocurridas bajo los efectos del alcohol.
Consecuencias legales:
El Gobierno de México ha buscado prevenir la venta de alcohol a menores de edad. Actualmente, quien venda bebidas alcohólicas a menores enfrenta el riesgo de pasar de tres a seis años en prisión, y multas de hasta 350,000 pesos.

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